jueves, julio 12, 2007

Material Issue, "International Pop Overthrow"

Hoy estamos de suerte, tanto yo, que voy a escribir sobre un álbum excepcional, como vosotros, en el caso de que no lo conozcáis. Se trata de un pedazo de disco como un sol que nace de la misma semilla -o fórmula mágica- por la que algunos grupos, a principios de esa década, decidieron inyectar a las guitarras brumosas ideadas por grupos como Hüsker Dü, Pixies o Sonic Youth una dosis concentrada de melodías. Así nació la estirpe del power pop noventero, con nombres tan ilustres como Teenage Fanclub, Redd Kross o Posies. Sin embargo, entre esta ristra de ases, se cayó inexplicablemente una de las perlas más redondas y brillantes, uno de los discos más fascinantes, arrebatadores y desconocidos de ese momento, una obra cumbre de las melodías bonitas, energéticas y rebosantes de emoción.

Un pequeño genio, Jim Ellison, compone en International Pop Overthrow (1991) catorce canciones mágicas siguiendo las reglas no escritas de la canción pop: no más de tres minutos por tema, estribillos pegajosos y dardos al corazón, y todo ello envuelto en un sonido limpio y duro de guitarra, bajo y batería. ¿Para qué más, si "Valerie Loves Me", con su melodía sesentera, sus guitarras tristes y los gritos desgarrados de Ellison, nos engancha inevitablemente, como un empujón traicionero a la piscina? Lo mismo podría decirse de "Diane" y la forma adictiva con que se canta el nombre de la chica, bajo un esqueleto sonoro deudor del rock alternativo de la década anterior. "Renee Remains The Same", y ya son tres las canciones con nombre de mujer, empieza con el estilo maestro de Ellison y su extraordinaria habilidad para enlazar palabras en una melodía luminosa. "This Letter" baja las revoluciones, es una increíble canción de tono triste, confesional, hermosa y emocionante a partes iguales, crepuscular, herida y desengañada. Y me hace gracia porque la siguiente, "Out Right Now", es algo así como reírse de los grupos de brit pop con una canción de ese mismo estilo saltarín, pero que da mil patadas a cualquier cosa que pudieran grabar Oasis o Blur (bueno, respetemos un poco a estos últimos porque al menos se parecían algo a XTC). En definitiva, una canción perfecta, un single de éxito en un mundo ideal, un maravilloso baño de felicidad. Y "Crazy" es directamente un himno del rock alternativo para aquellos que sepan verlo, reposada, infecciosa, con fantásticos y limpios coros que llevan a preguntarse sobre por qué este disco no arrasó desde el mismo momento de su aparición.

"Chance of a Lifetime" es más británica, con claras reminiscencias de los grupos ingleses de principios de los ochenta, una fenomenal canción de sabor londinense y otoñal. Entonces aparece la entrañable "International Pop Overthrow", quedaremos enganchados para siempre a su estribillo frenético y especialmente a los sutiles golpes de platillo que lo acompañan. "Very First Lie" ataca con todas sus armas directamente al alma, mejor no escucharla cuando estemos tristes, ornamentada además con una gloriosa y exótica línea de guitarra. Después nos llega la rabia explosiva y sin paliativos de "Trouble", un desahogo depresivo que dice mucho sobre la introvertida personalidad de Ellis, directa, rápida, como una bofetada de desesperación. Por eso sorprende tanto la siguiente, "There Was a Few", mi favorita del disco, una canción que hace soñar mundos hermosos donde los problemas no existen, y que lo tiene todo: una de las melodías más hermosas e ingenuas de los noventa, unas guitarras poderosas que aportan un punto de inquietud, y un estribillo arrebatador e inundado de ternura y dulzura, parece la historia de una ruptura, maravillosamente concentrada, producto de una sensibilidad fuera de lo común. Con "This Far Before" estaremos condenados el resto de nuestra vida a escuchar obsesivamente las voz superpuesta del propio Ellis al final del estribillo, a la manera de una daga afilada que emerge para atravesarnos. "A Very Good Idea" hace daño, otra vez la melancolía se hace dolorosa y bella al mismo tiempo, pero ahí está "Li'l Christine" para acabar el disco con una melodía radiante y que brota a chorro, carismática e imposible de olvidar.

Material Issue sólo publicaron dos discos más, Destination Universe (1992) y Freak City Soundtrak (1994), casi igual de buenos que el primero, antes de que John Ellis se sucidase como fruto de la ruptura con su novia y de la inamovible indifirencia con que habían sido recibidas sus canciones. En un mundo donde sólo triunfa la mediocridad, es absolutamente necesario conceder el reconocimiento debido a un disco tan único como International Pop Overthrow, sin duda uno de las que figurarían en una hipotética lista de los mejores del pop. Os pongo a continuación el enlace para que podáis escucharlo con agonía, como si fuera lo último que vais a hacer en la vida, porque no merece menos.

Material Issue. International Pop Overthrow


3 comentarios:

carrascus dijo...

Perfecto... me has hecho recordar una perla que tenía ya olvidada.

Una cosa, ¿esa primera foto del post fechada en 1997, significa que los Material siguieron juntos después de la muerte de Jim? Yo pensaba que se habían roto en aquel momento.

Mr. Glasshead dijo...

Hola Carrascus, creo que 1997 es el Copyright, pero que la foto es bastante anterior, porque sale Jim Ellison a la derecha (supongo que con su novia). Efectivamente, se separaron cuando se suicidó, y luego sólo salió el disco póstumo Telecommando Americano.

Anónimo dijo...

hola

primera vez q visito tu blog

no puedo resistir felicitarte por el pedazo de review q has hecho de esta autentica joya, sin duda de lo mejor de la historia,de este pedazo de banda, sin duda de los mejores de la historia.

q pena de mediocridad en el mundo de la musica, q material issue no hayan sido reconocidos tanto como otros matados...

saludos

angel